|
SOBRE LAS BARRERAS ARQUITECTÓNICAS
José Félix Sanz Juez
Director Centro Dato II
¿Por qué existen entonces barreras arquitectónicas¿ Sencillamente, es la forma más directa y sencilla de evitar el problema que supone tener cerca de nosotros algo que nos perturba, nos asusta y nos llena de sugerencias negativas y para lo que no encontramos el coraje suficiente de sentarnos a buscar respuestas.
Imagínense que un día llegan a un cine, o un restaurante o algún otro lugar público y se encuentran que para entrar existe un escalón de un metro de altura. Al preguntar cómo entrar, alguien amablemente se le ofrece a cogerle por debajo del brazo y por las piernas y subirle a ese escalón. ¿Inaceptable, verdad¿ Esto sucede continuamente a un buen número de personas con problemas de movilidad, y según me cuenta un amigo arquitecto es porque sus colegas piensan que las entradas a los edificios son más estéticas con escaleras y además porque siempre se ha construido así, respuesta inapelable. Seguro que andan fregando los suelos arrodillados sin utilizar el maravilloso invento español de la fregona, porque siempre se había hecho así. ¿O sólo hay que mantener la tradición cuando se trata de fastidiar a las personas con discapacidad?
Una observación a cualquier rampa bien construida que nos encontramos en nuestra ciudad, nos revelará unos datos bastante significativos: observaremos que el cien por cien de las personas con discapacidad lo utilizan en lugar de las escaleras; también el cien por cien de las personas que tienen una movilidad reducida temporal (ir con un carrito de la compra, ir cargado de paquetes o de bolsas, ir con un cochecito de niño pequeño, etc.); y, lo más significativo, también es utilizada por la mayor parte de las personas que no tienen ninguna discapacidad. Una persona que construya su casa con barreras no podrá acceder a ella el tiempo en el que aparezca la inevitable deficiencia, si tiene la suerte de vivir muchos años.
¿Por qué existen entonces barreras arquitectónicas? Sencillamente, es la forma más directa y sencilla de evitar el problema que supone tener cerca de nosotros algo que nos perturba, nos asusta y nos llena de sugerencias negativas y para lo que no encontramos el coraje suficiente de sentarnos a buscar respuestas.
Ir al comienzo de la noticia
|